III RAMILLETE FLAMENCO

Las zambras nos devuelven al origen más festivo y compartido del flamenco, en una celebración llena de energía, compás y emoción colectiva.

¿Compartes?

III Ramillete Flamenco: Zambras. Fiesta, raíz y fuego.

Participantes

  • D. PEDRO GORDILLO, al piano
  • D. GREGORIO VALDERRAMA, al cante
  • Dña. ELENA PINO, LA CUQUI, al cante.
  • Dña. TOÑI MIRANDA, al cante.
  • Dña. CRISTINA GALLO, al baile.

Tras el recorrido vivido en las anteriores citas del ciclo Ramillete Flamenco, llegamos a este tercer y último encuentro, donde el flamenco vuelve a mostrarse desde la cercanía, el compromiso y la verdad escénica que han definido este camino

En esta ocasión, la mirada se centra en las zambras, un estilo que transita entre el flamenco y la copla, cargado de historia, emoción y carácter. Un espacio donde el cante, el toque y el baile dialogan desde esta forma tan particular de expresión, ofreciendo al público una experiencia íntima y auténtica.

Con este cierre, se reafirma el propósito que ha guiado cada encuentro: apoyar, impulsar y dar visibilidad al talento flamenco, haciendo posible la guitarra artesanal del I Premio Jóvenes Talentos de Guitarras al Compás.

Un viaje entre dos mundos: el flamenco y la copla.

Dos formas de expresión que, lejos de ser distintas, nacen de una misma raíz cultural y emocional.

A través de las zambras, este encuentro nos invita a descubrir un terreno común donde el flamenco se acerca a la canción y la copla se impregna de esencia flamenca.
Un espacio donde el tiento puede transformarse en canción y donde la zambra se aflamenca, manteniendo siempre su carácter cercano, directo y profundamente humano.

Porque si algo define a la zambra es su capacidad de contar historias. Historias de amor y desamor que, generación tras generación, han sabido emocionar y dejar huella.

La zambra: origen, historia y evolución

De la mano de Pedro Gordillo, nos adentramos en uno de los palos más desconocidos tanto del flamenco como de la copla: la zambra.

Su origen se sitúa en Granada, en el corazón del Sacromonte gitano, y bebe de dos fuentes principales:

  • Un origen folclórico, ligado a la época de los moriscos
  • Un origen flamenco, anterior a su incorporación a la copla

Pedro Gordillo y Gregorio Valderrama

Pedro Gordillo y Gregorio Valderrama

Con el paso del tiempo, la zambra evolucionó.
Pasó de interpretarse únicamente con guitarra a ser orquestada, lo que permitió una mayor riqueza escénica: el movimiento, el baile, el taconeo y la expresión corporal comenzaron a formar parte esencial del espectáculo.

Dentro de la copla, la zambra se divide en dos grandes estilos:

  • Zambra clásica: más cercana a su raíz folclórica, con ritmos reiterativos, cargados de misterio y evocadores de las danzas gitanas en torno al fuego.
  • Zambra caracolera: popularizada por Manolo Caracol, quien aportó un carácter más flamenco, creando escuela e influyendo en generaciones posteriores.

La zambra como rito y celebración

La zambra no es solo un palo musical. Es también reunión, fiesta y ceremonia.

Históricamente, en Granada, la zambra era:

  • Un encuentro de personas para cantar
  • Una fiesta flamenca donde se interpretaban distintos palos.
  • Y finalmente, un estilo propio dentro del flamenco

Ligada especialmente a las bodas gitanas del Sacromonte, la zambra adquiere un carácter ritual, cargado de simbolismo, emoción y expresividad.

Toñi Miranda y Cristina Gallo

Toñi Miranda y Cristina Gallo

Como ya se recogía en escritos de principios del siglo XX, estas danzas tenían algo de ceremonia, de culto y de entrega absoluta, donde la emoción se apodera del cuerpo y del gesto.

El espectáculo: cante, baile y emoción

El espectáculo dio comienzo con el cante de Gregorio Valderrama, marcando el tono de la noche con una interpretación intensa y llena de matices.

Le siguió La Cuqui, que llevó al público a un terreno más íntimo con un tiento-zambra cargado de sentimiento, donde el dolor y la pasión se entrelazaban en cada verso.

Toñi Miranda aportó una interpretación profunda y emotiva, donde el amor y la ausencia se hicieron protagonistas, conectando de forma directa con el público.

Uno de los momentos más especiales llegó con una zambra interpretada por La Cuqui, recuperando el ritmo original flamenco de principios del siglo pasado, evocando la esencia más pura de este estilo.

Toñi Miranda

Elena Pino. La Cuqui

Cristina Gallo

Historias que emocionan

La noche continuó con una de las piezas más destacadas:
“Te he de querer mientras viva”, una zambra clásica que narra una historia de amor sincero, capaz de superar prejuicios y diferencias:

Soy de tus besos cautiva
Y así escribí en mi bandera
Te he de querer mientras viva,
compañero mientras viva…

La emoción fue tal que el público acompañó el cante, creando uno de esos momentos únicos donde escenario y espectadores se funden en uno solo.

Toñi Miranda

Baile y fuerza escénica

El baile de Cristina Gallo aportó fuerza, elegancia y carácter al espectáculo, acompañando distintas zambras caracoleras interpretadas por Gregorio Valderrama y La Cuqui.

La luna te besa tus lagrimas puras
Con una promesa de buena ventura
La niña de fuego te llama la gente
Y te están dejando que mueras de sed
¡Ahí niña de fuego, ahí niña de fuego!

El diálogo entre cante y baile elevó la intensidad de la velada, mostrando la riqueza expresiva de este estilo.

Elena Pino. La Cuqui

Cierre del espectáculo

El broche final llegó con un cante a tres interpretando “Las cosas del querer”, cerrando la noche con una atmósfera de emoción compartida.

Como colofón, la asociación Guitarras al Compás hizo entrega de un recuerdo a los artistas, agradeciendo su participación y compromiso con este proyecto.

Un evento que, además de su valor artístico, ha contribuido a un objetivo mayor: la recaudación de fondos para la guitarra artesanal que será entregada al ganador del I Premio Jóvenes Talentos de Guitarras al Compás.

El público quedó emplazado para la entrega de premios, que tendrá lugar en el Conservatorio Profesional de Música Manuel Carra, el lunes día 4 de mayo.