Al Cante
El cante flamenco no se escucha, se padece y se goza. En nuestro rincón, cada cantaor libera su eco en un ritual de quejío, temple y verdad desnuda. El desgarro de la voz y la hondura de cada tercio crean un escalofrío que detiene el tiempo. Ven y siente en directo la emoción de un arte que nace del alma y se hace palabra en el aire.

Gregorio Valderrama
El cantaor malagueño Gregorio Valderrama representa la unión perfecta entre la ejecución magistral del cante flamenco y el conocimiento profundo de su historia. Perteneciente a una de las estirpes más ilustres del arte jondo —sobrino del legendario Juanito Valderrama e hijo del cantaor Ángel Valderrama—, es una figura integral: cantaor de sensibilidad exquisita, compositor y reputado flamencólogo. Su labor se centra en preservar la pureza de los cantes de su tierra, rescatando con su voz templada estilos y variantes que definen la verdadera identidad del flamenco malagueño.
Su trayectoria profesional es un viaje por la esencia de lo jondo. Curtido en los escenarios más exigentes y en el íntimo circuito de las peñas, es socio y colaborador habitual de la emblemática Peña Juan Breva, donde ha liderado proyectos de investigación para la Cátedra de Flamencología. Gregorio posee una sabiduría enciclopédica que le permite interpretar desde la sobriedad de una seguiriya hasta la luz de los cantes de ida y vuelta, siempre con una honestidad interpretativa que busca la raíz emocional de cada tercio.
Más allá de su faceta como intérprete, Valderrama es un incansable investigador y bibliófilo. Su pasión por el coleccionismo le ha llevado a reunir una de las colecciones de discos de pizarra más importantes del país, habiendo donado parte de este tesoro a la Biblioteca Nacional de España. Es autor de obras de referencia como Adiós Granada, un ensayo fundamental sobre el Concurso de Cante Jondo de 1922. Esta vertiente de estudioso le otorga una autoridad única en el escenario, convirtiendo cada uno de sus recitales de flamenco en una experiencia didáctica y emocionante.
Escuchar a Gregorio Valderrama es sumergirse en una cátedra viva de cante flamenco, donde la técnica, la historia y la pasión se funden en una verdad absoluta. Una cita ineludible para quienes buscan comprender el flamenco desde sus cimientos más profundos en el tablao.

Elena Pino
La cantaora malagueña Elena Pino, conocida en el mundo del arte como "La Cuqui", personifica la versatilidad y el duende del flamenco de raíz. Con una voz llena de matices y una presencia escénica arrolladora, Elena ha sabido forjar una identidad propia que bebe directamente de la tradición malagueña. Su propuesta artística destaca por una entrega absoluta, donde el cante jondo se entrelaza con una capacidad expresiva única, capaz de transmitir la alegría de unos tangos o la profundidad de una soleá con la misma honestidad y fuerza interpretativa.
Su trayectoria profesional es el reflejo de una vida dedicada a las tablas. Curtida en el exigente circuito de los tablaos flamencos y las peñas de mayor prestigio, Elena ha compartido escenario con grandes figuras del panorama actual. Su eco, templado y valiente, ha resonado en templos del arte como la Peña Juan Breva, donde es una figura respetada por su conocimiento de los cantes de su tierra. Posee ese dominio técnico que le permite adaptar su voz al baile con maestría, una faceta muy valorada que la convierte en una pieza indispensable en cualquier cuadro flamenco de calidad.
Más allá de su solvencia técnica, Elena Pino destaca por su capacidad para conectar con el espectador en las distancias cortas del directo. Su participación en festivales de renombre y su labor en eventos culturales de la provincia han consolidado su reputación como una de las voces femeninas más auténticas de Málaga. No se limita a interpretar; Elena vive cada tercio con una intensidad que eriza la piel, rescatando la esencia del flamenco más puro para llevarlo a un terreno personal lleno de frescura y vitalidad, siempre bajo el respeto a los cánones clásicos.
Ver y escuchar a Elena Pino "La Cuqui" en un escenario es asistir a una explosión de arte y temperamento. Su voz es un puente entre el pasado y el presente del flamenco, ofreciendo un recital de cante donde la pasión se convierte en el lenguaje universal. Para el visitante que busca la verdad del género en un tablao en Málaga, Elena representa esa entrega visceral que define el alma de nuestra asociación. Una artista imprescindible para vivir una experiencia flamenca auténtica, llena de fuerza, compás y sentimiento.

Manuel de la Curra
El cantaor Manuel de la Curra es un exponente excepcional de la herencia y el temperamento del cante flamenco más auténtico. Nacido en una familia de honda tradición artística —sobrino del mítico Curro de Utrera—, Manuel personifica la unión entre el compás de Jerez, donde se crió, y la esencia de Málaga, ciudad donde reside y desarrolla su arte. Su voz, potente, llena de gitanería y matices añejos, lo convierte en una de las figuras más respetadas de la escena actual, destacando por una versatilidad que le permite brillar tanto en el recital de cante como en el acompañamiento magistral al baile.
Su trayectoria profesional es un testimonio de su maestría en las tablas. Formado en la exigente escuela de los tablaos flamencos de Madrid, como el mítico "Casa Patas" o "Corral de la Morería", Manuel ha forjado un eco valiente que lo ha llevado a los escenarios más prestigiosos del mundo. Es una figura imprescindible en los grandes festivales, habiendo participado en la Bienal de Sevilla y el Festival de Jerez, donde su capacidad para imprimir "pellizco" y verdad a cada tercio le ha valido el reconocimiento unánime de la crítica y de sus compañeros de profesión.
Más allá de su solvencia como intérprete, De la Curra destaca por su faceta como compositor y director musical, aportando una visión creativa que enriquece el cuadro flamenco. Ha formado parte de compañías de primer nivel, colaborando con maestros de la talla de Antonio Canales o Farruquito. Su dominio del ritmo y su conocimiento enciclopédico de los diferentes palos —desde la sobriedad de la seguiriya hasta la maestría por bulerías— le otorgan una autoridad escénica única, convirtiendo cada una de sus intervenciones en un despliegue de energía y duende que conecta directamente con la raíz del sentimiento.
Asistir a una actuación de Manuel de la Curra es dejarse llevar por la fuerza de un artista que entrega el alma en cada quejío. Su presencia en el escenario es sinónimo de rigor y pasión, ofreciendo una experiencia de flamenco en vivo que respeta los cánones clásicos mientras proyecta una vitalidad arrolladora. Para el espectador que busca la emoción verdadera y el compás más puro, Manuel representa la esencia misma de nuestra asociación. Una figura clave para comprender el cante de hoy, lleno de sabiduría, fuerza y una honestidad interpretativa ineludible.

Juan Rivera
Cantaor malagueño de profundas raíces flamencas, es un artista forjado desde la tradición y el conocimiento del cante clásico. Influido desde su infancia por el legado familiar y por las grandes figuras de la Edad de Oro del flamenco, desarrolla un estilo que combina respeto por la pureza con una sensibilidad propia.
A lo largo de su trayectoria ha compartido escenario con destacados artistas del panorama flamenco y ha participado en numerosos festivales, peñas y circuitos por toda la geografía andaluza, consolidándose como un cantaor habitual en los principales espacios flamencos de Málaga. Su versatilidad le ha llevado también al cante para el baile, tablaos y proyectos escénicos, siendo parte activa de propuestas como el grupo “Sabor de Málaga”.
Reconocido en distintos concursos y certámenes, y con una importante presencia en el ámbito de la saeta, donde ha sido reclamado en numerosas exaltaciones y actos de Semana Santa, Juan Rivera representa una voz comprometida con la tradición y la difusión del flamenco. Actualmente compagina su labor artística con la docencia, contribuyendo a la transmisión y enseñanza de este patrimonio cultural.





















